31 enero 2016

Martinica y Guadalupe

Las islas francesas del Caribe son nuestras preferidas. Además de tener playas muy lindas y senderos hermosos por los que uno puede caminar por horas y horas, tienen bastante infrastructura. Para nosotros, viviendo en un barco, eso es muy importante porque significa que podemos conseguir casi cualquier repuesto que podamos necesitar para el barco. Y si esto no fuera poco, llenar el barco de comida es fácil y barato, además de delicioso. Ir de compras a un supermercado francés es un placer aunque la dieta sufra un poco. Cualquier pueblito francés está lleno de boulangeries o panadarias donde comprar una baguette o media luna es casi un requermiento.

Hace un poco menos de un mes que llegamosa a Martinica. Esta vez decidimos conocer algo nuevo y así es que paramos en St. Anne, una ciudad al sureste de la isla, muy chiquita pero pintoresca. Tiene una playa muy linda y grande que está llena de turistas, principalmente franceses. En cualquier playa francesa uno invariablemente se encuentra con alguna mujer en topless, algo que no pasa desapercibido en la tripulación menor del Taia.

En la plaza de St. Anne.

En Martinica alquilamos un auto para recorrer la isla.

En el lugar de nacimiento de Josefina, la esposa de Napoleón Bonaparte.



En los jardines botánicos de Martinica.

Puente colgante en los jardines botánicos.

Un rio al lado de la ruta.


En la playa Les Salines, al sur de Martinica.


De Martinique partimos para Marie Galante, una de las islas más pequeñas que pertenece a Guadalupe. Allí pasamos tres días y alquilamos un auto para recorrerla. Con la caña de azucar siendo uno de los principales medios de cultivo de la isla, no es sorprendente ver ruinas de molinos desparramados por toda la isla. Vacas, gallos y gallinas también se encuentran en abundancia.


Acantilados hermosos en Marie Galante.


Una playa al costado del camino.



Vacas por todos lados!

Caminado por Marie Galante



Picnic en una playa al sur de Marie Galante. El lugar es impresionante.
Uno de las tantas ruinas de los molinos de vientos de caña de azucar.

04 enero 2016

Nuevo año, nueva temporada.

Hay un dicho entre los cruisers que dice que los planes se escriben en arena y con marea baja. Los intereses cambian. Nuevas oportunidades se presentean. Los planes, inviariablemente, cambian.

Nuestro plan de quedarnos en Canadá por un mes resultó en una estadía de casi 4 meses cuando se me presentó una oportunidad de trabajo. Así es que por casi 4 meses, volvimos a la vida en suburbios. Yo trabajando, los chicos en el cole y en actividades extras, el Er haciendo un poco de todo.

El 19 de diciembre finalmente volvimos al barco. Volver fué distinto, y de a ratos, difícil. Nuestros amigos y la mayoria de los otros cruisers, ya no estaban. Todos empezaron a moverse en Octubre y, por lo tanto, ya están bastante al norte.

El plan era pasar Navidad en Bequia, una de las islas de St. Vincent y las Grenadinas y una de nuestras preferidas. Esta vez, fué el clima el que nos obligó a cambiar de planes. Los famosos vientos de Navidad no se calmaron y entonces decidimos quedarnos en Grenada. El 24 de diciembre decidimos hacer algo distinto y nos fuimos los 4 en una excursion para andar en gomón en un rio. Así pasamos una Navidad distinta pero muy divertida.

Los super chetos!



El Mati perdido en el medio del gomón.



 El 28 de diciembre el pronóstico del tiempo decia que el viento y las olas se calmaban y entonces decidimos partir para Bequia. La primera navegación de esta nueva temporada fué menos que ideal, sobretodo al comienzo. Hubo mucho viento y muchas olas y la oficial de provisiones, también conocida como "la Nati", se mareó bastante.

Cuando estuvimos en Bequia en junio nos habia parecido que habia muchos barcos. Todos cruisers. Ahora, quizás no sorpresivamente ya que es temporada alta, hay muchos más barcos y la gran mayoria son charters. Hay muchos europeos.

Una de las cosas que amo de esta isla es la fruta. No es barata pero es deliciosa! Jamás he comido mangos y ananás tan dulces como en Bequia.

Matias en el kayak.

Camila en el mercado.

Fogata en la playa de Bequia.

Nuestro próximo destino es Martinique. Queremos conocer algunos lugares que no visitamos en el verano y necesitamos ir a un buen super para llenar el freezer. Nada mejor que una isla francesa para eso! Parece que mañana martes nos movemos.

24 agosto 2015

Buenos tiempos en Grenada

Hace ya un poco más de 1 mes que llegamos a Grenada. Han sido semanas llenas de actividades!

Los chicos fueron a una escuela de navegación por 3 semanas y se diviertieron mucho. También aprendieron bastante a pesar de que la organización de la escuela no era de lo mejor. La mayoría de los instructores estaban de vacaciones la última semana y así es como el Er, Stewart (de Skylark) y Greg (de So What) se encontraron yendo a la escuela todos los días y terminaron a cargo de todos los chicos. En esta última semana, los chicos aprendieron mucho.


El Mati timoneando el opti.
El último día de la escuela de navegación, nos llegó el nuevo molino de viento. Como chico con juguete nuevo, el Er rápidamente se puso a trabajar. Con toda la experiencia obtenida después de instalar los paneles solares, la instalación del molino de viento fué rápida y sin problemas.
Con la alegria de estar produciendo más energia, partimos hacia el norte para los Cayos de Tobago, con nuestros amigos de Skylark y So What.
Pasamos 10 días excellentes, snorkelling y disfrutando de unas playas hermosas. Los Cayos de Tobago nos trajeron muchas recuerdos de nuestro tiempo en Las Bahamas, con su agua cristalina y playas de arena blanca.

Rayas en los Cayos de Tobago.

Snorkelling con tortugas.

Vimos nuestro primer tiburón en el Caribe! En las Bahamas los veíamos siempre.

Langostas!! Lástima que la temporada de langosta no está abierta todavia...
Todo el grupo en Petit St. Vincent.

Matias aprendiendo a andar en standing paddle board.

De regreso en Grenada, rápidamente caimos en una rutina cómoda. Cole a la mañana, algo divertido a la tarde. 3 veces por semanas jugamos a volley de playa. Muchas veces fuimos a la pileta del club de la Universidad de Grenada. Alquilamos un auto y paseamos por la isla. Hasta fuimos a un concierto en el chinchorro! La ciudad de Grenada organizó una barca para que algunas bandas locales tocaran reggae y un montón de chinchorros se amarraron para disfrutar de una tarde de música, calor y cerveza.
También hubo bingo una vez por semana. El ganador se iba a su casa/barco con un chancho, una cabrita o un conejo. Vivos, por supuesto. Nosotros, como es costumbre, no ganamos nada.

Concierto en chinchorro en Grenada
Cascada de las 7 hermanas en Grenada.

Al agua pato!
Visitamos una destileria de ron que abrió sus puertas en 1785 y todavia utiliza los mismos métodos que se usaban en esa época.

Restos de caña de azucar por todos lados en la destileria.

El jugo de la caña de azúcar fermentándose. El olor no era muy rico...
Los últimos días han sido un poquito estresantes mientras seguimos bien de cerca lo que hace el huracán Danny y, más importante, hacia dónde va.
Mientras tanto hoy sacamos a Taia del agua y la dejamos en tierra un mes para que se seque y después pintarle el fondo. Durante ese mes, la tripulación de Taia se va a Canadá a visitar familia y amigos. Estamos todos muy contentos de volver a "casa" después de 2 años.

24 julio 2015

Finalmente llegamos a Grenada

A las 9.30 am partimos de Martinique, con rumbo a Bequia. Decidimos saltearnos St. Lucia y St. Vincent dado que en los últimos años han habido algunos casos de robo a barcos. Preferimos no conocer esas islas y estar seguros.

La navegación estuvo buena pero variada. De a ratos hubo mucho viento, de a ratos el viento se apagó completamente y nos ogligó a prender el motor. Tuvimos corriente a favor y en contra. Llegamos a Bequia, la primer isla de St. Vincent y las Granadinas, a las 3:40 am del siguiente día. Anclamos en un lugar seguro pero no muy cerca de la costa dado que era de noche y nos fuimos a dormir. Al día siguiente nos re-anclamos en un mejor lugar.

Los chicos estaban ansiosos porque el año pasado una familia que conocimos nos dijeron que en Bequia estaba el mejor parque de juegos del Caribe. Indudablemente los chicos no se olvidaron de ese detalle y a menudo preguntaban cuándo íbamos a llegar a Bequia. Lamentablemente dicho parque no existe. No sé si entendimos mal o si la familia simplemente se refería a la hermosa playa de Bequia. La decepción duró 1 minuto y fué reemplazada por euferia cuando los chicos descubrieron la cueva en la playa. En esta playa y esa cueva en particular, los chicos se pasaron horas y horas jugando. El estar anclados cerca de la playa tuvo ventajas extras: los chicos agarraban el kayak y se iban solos a la playa mientras algun adulto los supervisaba desde el barco.

Bequia es una isla chiquita pero muy bonita. No hay mucho para hacer así que principalmente nos pasamos dos semanas tranquilas en la playa. La gran excepción fué el paseo para visitar el Santuario de las Tortugas. Este lugar se dedica a agarrar a las tortugas apenas nacen y protegerlas hasta que sean lo suficientemente grandes para sobrevivir por si solas. Lamentablemente no poseen mucho dinero y no tienen mucha estadística de cuánto impacto tiene lo que están haciendo.
En esta isla encontramos los mangos más deliciosos que hayamos comido. También comimos por primera vez dos frutas deliciosas: wax apple y prickly pear. No estoy segura cómo se dicen esos nombres en castellano.
El Er aprovechó que había varios barcos con equipo de buceo propio y todos los hombres fueron a bucear varias veces.
La cueva en la playa de Bequia

Al otro lado de la cueva. Los chicos pasaron horas jugando acá!

Leyendo un libro en el kayak. Muy tranquilo!

Mi amigo el cangrejo.


Camino al Santuario de tortugas. La playa del este estaba llena de sargasso.



Las chicas resolviendo los problemas del mundo.


Con nuestros amigos de Skylark.

El Mati con una tortuga bebé.
Nuestro siguiente destino fué Mayreau, donde pasamos varios días disfrutando de la playa y esperando que el viento calme para poder visitar los Cayos de Tobago . Como el viento no se calmaba, decidimos irnos a Union. Después de unos días, como el viento seguía sin calmar, decidimos visitar los Cayos de Tobago en algun momento durante el verano y así nos fuimos a Carriacau, la primer isla de Grenada. Aquí paramos solamente unos días y enseguida nos fuimos a Grenada. 

La playa en Mayreau.



Aquí estaremos durante la temporada de huracanes. Los chicos están yendo a una escuela de verano para aprender a navegar en optis. Los adultos se dedican a trabajar en el barco y planear más trabajo. Para Taia, lo más importante es sacarlo del agua y pintar el fondo. Además de eso, hemos decidido comprar un molino de viento para tener más electricidad. Los paneles solares son suficiente, siempre y cuando los días estén soleados. Lamentablemente últimamente han habido muchas nubes y hemos tenido que prender un par de veces el generador para recargar las baterías.

En la Bahia Prickly, donde estamos en Grenada, hay muchas actividades: pelis los domingos, dominos, yoga, y bingo. En una bahia a 15 minutos hay volleyball 3 veces por semana. Los chicos están yendo todos los días a la pileta de la bahia, un cambio lindo del agua salada.


Parque acuático de esculturas en Grenada.




Los chicos terminaron el cole y hubo graduación en la playa.


El director del cole :)

Todos los egresados.